miércoles, 18 de octubre de 2017

Buen Viaje a lo que Marìa se llevo. Bienvenida una nueva vida.

De la serie. Mandalas de Procesos.
Buen Viaje. Acrílico sobre tela.
20´´x 20´´.2016.
 Las despedidas, las separaciones, son procesos de mucho reto los que casi todos  rechazamos. Es un esfuerzo decir adiós, se trate de un amor o de un comportamiento aún cuando nos este haciendo daño, estamos  apegados. Todo lo que sea separación o despedida es un proceso muy trabajoso para cualquier humano. Esto debe ser porque todo lo que sea despegarse nos acerca a la experiencia de la muerte, el mayor pánico de nuestro ser vivo.

Buen viaje es la pintura Mandala que ilustra el Calendario de Mandalas de Procesos del 2017. Yo no creo en las casualidades al contrario pienso que la vida nos habla de múltiples maneras y cuando prestamos atención las señales aparecen en todas partes. El día 20 de Septiembre se produjo un fenómeno que tiene el poder de cambiar nuestras vidas para siempre. Puerto Pico entero sufrió el embate de un huracán devastador para nuestro Archipiélago de Islas y para sus moradores. La destrucción y el dolor que estamos  experimentado no tiene comparación con nada de lo vivido anteriormente.

 El Huracán María ha hecho que la separación y el desapego sean nuestros acompañantes diarios de una manera muy intensa. Separación de pertenencias que el huracán destruyo, perdidas de vidas humanas y de animales amados en muchas casas. Separación de un estilo de vida donde para muchos reinaba la comodidad, ahora es por obligación incómoda, retante, confusa, impactante. Toda esta destrucción nos obliga a inventar cada día nuevas maneras de supervivencia. Son muchas las comunidades sin agua potable y luz eléctrica. Han comenzado a resurgir viejas maneras de entretenimiento en niños y adultos. Las conversaciones ya no son por Internet son en persona y a la luz de las velas.

La naturaleza y su golpe nos ha colocado en una situación de sumisión porque no importa lo que poseas  jamás puedes detener los vientos huracanados que se llevan posesiones y estilos de vida.  En muchas comunidades la vuelta a lo básico nos a conectado con una humanidad de la que antes de María escondíamos detrás de  maquillajes económicos. Muchas parejas, familias, amigos descubrieron que existían y eran importantes los unos para los otros, no como un concepto si no como una realidad. Hemos sufrido por horas y días el no saber qué sucedía más allá de nuestro perímetro.

Puerto Rico por otro lado es un lugar bendecido  tiene  gente buena, solidaria, compasiva y sonriente, aún en la adversidad. Pero como todas los lugares ha sido picado por el capitalismo desmedido, la ambición, las clases sociales definidas por el dinero, el discrimen, la enajenación o la competencia.

María el huracán nos ha recordado que separarnos de nosotros mismos nos daña, que brindar más importancia a la materia que se compra que al humano, pasa factura. Que la naturaleza manda y no la podemos abusar porque cobra un precio muy alto. Que el cambio climático es una realidad. Que la separación o el desapego no es malo, es un proceso y como todo proceso trae ganancias. Que el proceso de despegarnos de lo externo produce que nos hagamos consciente de lo interno. Y sobre todo que somos parte de este medio ambiente, no sus dueños, en todo caso sus siervos.

Volver a lo anterior no es posible, volver a la vida que nos trajo a esta experiencia es suicida, el país nos pide a gritos que repensemos el estilo de vida que queremos.  Rediseñar, repensar, hacernos cargo de las lecciones, tomar nota de los errores son acciones naturales después de la separación y el desapego. La vida no se detiene lo importante es seguirla con los ojos de esta nueva experiencia, abiertos obligatoriamente a una nueva realidad.

La autora es Psicóloga Clínica en práctica privada.
thaliacuadrado@ gmail.com 787 399 3114

viernes, 8 de septiembre de 2017

El tiempo y el Infinito.

De la serie: Mandalas de Procesos.
El tiempo y el Infinito.
Acrìlico sobre tela.
40´´x 30´´.2010
Nuestro idioma es tan rico que en español el tiempo se refiere por un lado al que marca el reloj y por otro al estado atmosférico. Como ahora que nos visito Irma todos estuvimos inmersos en ambos tiempos. Esperando a Irma por reloj y sufriéndola cuando sus vientos llegaron.

El tema del tiempo siempre provoca mucha reflexión. ¡Tanto vivirlo! y que poco lo conocemos. Nos criaron diciéndonos ‟que no perdiéramos el tiempo” como si pudiéramos poseerlo.  Más tarde, ‟andando el tiempo”, te vas dando cuenta, que el tiempo no es aquel del primer reloj de muñeca que te regalaron, ‟para que aprendieras a medir el tiempo”. Años de experiencia después entiendes que el tiempo no tiene nada que ver con el reloj porque un segundo puede ser eterno y un año pasa en un suspiro.
                           
Este tema del tiempo es tan significativo que a su paso por nuestra vida nos marca todas las  experiencias. Cada una de ellas con hora, día, año, desde el nacimiento hasta el día de partir tiene fecha. Todo tiene tiempo en la vida, cada momento agradable que no queremos que termine. Cada experiencia de reto que queremos que vuele y nos deje. Todo está en el tiempo.

Muchas personas desarrollan una especie de paranoia con el tiempo, que los obliga a estar siempre vigilantes porque el tiempo como si fuera líquido ‟puede escaparse de las manos”. Otros se obsesionan tanto con el bendito tiempo que lo tienen secuestrado, cerrado en el puño y no pueden dejarlo ir.  Se hacen la fantasiosa idea de que tienen  el poder de adelantarlo o retrasarlo a voluntad.

El tiempo es algo que usamos para manejar la vida de la razón por eso cuando de amores o emociones se trata el reloj no tiene nada que hacer y tampoco la atmósfera. El amor no tiene espacio ni tiempo, frìo o calor. Las tormentas y los huracanes son sus estados preferidos.  Una emoción realmente dura segundos y en nuestra mente somos capaces de sostenerla años en el tiempo.

Por todo eso es, que necesitamos el infinito, para recordarnos que fuera de los confines de la razón hay vida y es allí donde existe la alegría y el amor lo único que nos salva de la tiranía del tiempo.

*El tiempo y el infinito es la obra que ilustra el mes de Agosto en el Calendario 2017. Mandalas de Procesos.

*Es mi deseo que todos se encuentren bien después de Irma.


La autora es Psicóloga Clínica en práctica privada.




domingo, 30 de julio de 2017

Universo de Mandalas

De la serie: Mandalas de Procesos.
Universo de Mandalas 2.
Acrílico sobre tela. "35 x 30".
2016.
Todos los humanos pertenecemos a un universo de Mandalas inmenso que nos acoge. Sin embargo y  al mismo tiempo somos parte de un grupo menor de mandalas de un país, una cultura y un grupo social.

Los seres vivos necesitamos pertenecer y esa pertenencia desarrolla y construye nuestra identidad cultural  la que nos provee solidez y sentido para estar en el mundo. Con esa identidad es que podemos movernos fuera de nuestro grupo cultural e interactuar con otros grupos de mandalas sin perder la fortaleza de lo que somos. Faltando en un individuo esa identidad sólida seriamos camaleones que cambiamos según el follaje del lugar. Cierto es, que ser capaz de flexibilizarnos culturalmente nos amplia pero siempre tiene que existir un centro coherente y desde ese lugar partir a explorar y añadir maneras distintas de ser.

Tener un lenguaje psicológico común con un grupo cultural nos significa de entre la multitud nos identifica y nos ayuda a lidiar con el anonimato del resto del mundo. Cada grupo social tiene unas maneras de manejar la vida, sus retos y sus alegrías, ninguno es mejor que otro somos distintos y nos enriquecemos de esas diferencias.

 Es curioso pero mientras escribo esta entrada no deja de darme vueltas en la cabeza un fenómeno del momento que prueba tanto nuestra unicidad como los hilos conductores que nos acercan. Este verano en Puerto Rico desde donde escribo se ha producido un suceso llamado ‟Despacito” digno de estudiar. Este tema musical se ha convertido en un evento de grandes repercusiones, las versiones del tema son tan variadas y cada día más creativas que algunas  arrancan lágrimas de alegría o de emoción. Nos guste el tema o no tenemos que reconocer que es uno de esos ejemplos fenómenos  de que somos un universo de mandalas que nos impactamos continuamente.

Además de esto como psicóloga todo tema que alcance nivel mundial me produce curiosidad profesional y siendo puertorriqueña el que músicos de mi país llamen la atención en otros lugares tan distantes me produce alegría. Vamos que esta es una prueba de que las culturas se significan, de identifican y se comparten en este universo de Mandalas donde vivimos.  


La autora es Psicóloga Clínica en práctica privada.
thaliacuadrado@gmail.com